Mallorca es en general un destino muy seguro, con baja criminalidad violenta y buenas infraestructuras, pero no es “libre de riesgos” en zonas turísticas. La principal amenaza para visitantes suele ser el hurto (carteristas y robos en playa/coche) y los incidentes relacionados con tráfico, alcohol y actividades acuáticas.
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Conflicto armado, tensiones militares y disputas territoriales.
Riesgo basado en niveles de amenaza e incidentes recientes.
Homicidio, agresión, robo y ataques armados.
Carterismo, robos de bolso y estafas a turistas.
Solidez y estabilidad del gobierno.
Riesgo de enfermedades, calidad y disponibilidad sanitaria.
Riesgo de terremotos, inundaciones, ciclones y erupciones.
Seguridad vial, transporte y servicios de emergencia.
Acogida para viajeras solas y viajeros LGBTQ+.
Riesgo de intoxicación alimentaria y seguridad del agua del grifo.
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Huelga nacional de trenes afecta a España el 15 de julio
El 15 de julio de 2026, una huelga nacional de trenes convocada por el Sindicato Ferroviario interrumpió los servicios ferroviarios en toda España, incluyendo Mallorca. Se establecieron servicios mínimos, pero se produjeron retrasos y cancelaciones significativas en los trenes de alta velocidad, larga distancia y cercanías.
Alerta naranja por altas temperaturas en Mallorca
El 12 de julio de 2026, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) activó la alerta naranja en Mallorca debido a temperaturas máximas que alcanzaron los 39 grados centígrados. Esta ola de calor incrementó el riesgo de incendios forestales en la región.
Incendio cerca del aeropuerto de Palma fue accidental
El 12 de julio de 2026, un incendio en el complejo mayorista MercaPalma, cercano al aeropuerto de Palma, fue declarado accidental. Aunque el fuego afectó a vehículos y provocó evacuaciones, las operaciones del aeropuerto no se suspendieron.
Updated 4 days ago
Mallorca combina calas de agua turquesa con sierras de piedra caliza y pueblos de postal donde el tiempo parece ir más despacio. Entre una catedral gótica frente al mar, carreteras panorámicas y una cocina mediterránea sin complicaciones, es fácil armar un viaje que mezcle playa, senderismo y cultura en pocos días.
Recorre el casco histórico entre patios señoriales y calles estrechas hasta la imponente Seu, con vistas al mar. Al atardecer, el paseo marítimo y el Parc de la Mar ofrecen una postal perfecta.
Conduce (o pedalea si tienes experiencia) por carreteras con curvas y miradores que se asoman a acantilados espectaculares. Detente en Deià o Valldemossa para una pausa de café y piedra dorada.
Elige una cala según tu estilo: arenas amplias o rincones rocosos para explorar bajo el agua. Llega temprano en verano para aparcar y evitar las horas de más calor.
Súbete al tren histórico para cruzar el interior entre naranjales y túneles hasta Sóller. Desde allí, pasea por la plaza y, si te apetece, enlaza con el tranvía hacia el Port de Sóller.
Prueba un almuerzo informal entre puestos de mercado y tabernas con producto local. Busca ensaimada, sobrasada y platos marineros sencillos en puertos y barrios fuera de la primera línea turística.
Dedica la mañana a la Catedral de la Seu y al casco antiguo, entrando en patios y pequeñas plazas. Por la tarde, camina por el paseo marítimo y cena en Santa Catalina o Es Jonquet con ambiente local.
Sal temprano hacia Valldemossa para recorrer sus calles empedradas antes de que lleguen los grupos. Continúa hacia Deià y termina con un mirador o una cala cercana, evitando conducir de noche por carreteras estrechas.
Toma el tren a Sóller para un viaje lento y fotogénico a través del interior. Pasa la tarde en el Port de Sóller, con baño si el mar está tranquilo, y regresa con tiempo para cenar en Palma.
Elige dos calas cercanas y alterna arena y snorkel, llevando calzado de agua si hay rocas. Aparca en zonas oficiales y no dejes nada visible en el coche, ni siquiera por pocos minutos.
Haz una caminata corta y segura por la Tramuntana (según calor y nivel), o visita un mirador costero temprano. Termina con un último paseo por Palma para compras pequeñas y una merienda de ensaimada antes de partir.
Mallorca es muy apta para familias: muchas playas son de aguas relativamente tranquilas y Palma tiene paseos fáciles con servicios cercanos. En accesibilidad, Palma y zonas modernas están bastante adaptadas, pero muchos pueblos históricos y calas tienen escaleras, pendientes y calles empedradas, por lo que conviene planificar alojamientos y playas con acceso habilitado.