Mallorca es, en general, un destino muy seguro con buena infraestructura y servicios de emergencia, especialmente en Palma y las zonas turísticas. Los principales problemas de seguridad suelen ser hurtos oportunistas, accidentes de tráfico/moto y riesgos marítimos en temporada alta y durante noches de fiesta.
Solo estimaciones. Los precios varían según la temporada, el barrio y los hábitos de gasto. Comprueba los precios actuales antes de viajar.
Conflicto armado, tensiones militares y disputas territoriales.
Riesgo basado en niveles de amenaza e incidentes recientes.
Homicidio, agresión, robo y ataques armados.
Carterismo, robos de bolso y estafas a turistas.
Solidez y estabilidad del gobierno.
Riesgo de enfermedades, calidad y disponibilidad sanitaria.
Riesgo de terremotos, inundaciones, ciclones y erupciones.
Seguridad vial, transporte y servicios de emergencia.
Acogida para viajeras solas y viajeros LGBTQ+.
Riesgo de intoxicación alimentaria y seguridad del agua del grifo.
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Caos de viaje en España debido a cancelaciones en el aeropuerto de Palma
Más de 100 vuelos fueron cancelados o retrasados en el aeropuerto de Palma de Mallorca debido a tormentas severas en Europa, dejando a cientos de viajeros varados.
Más de cien retrasos y cancelaciones en el aeropuerto de Palma
Las restricciones del control de tráfico aéreo y las malas condiciones climáticas dispararon los retrasos, afectando seriamente los planes de muchos viajeros.
Tormentas disruptivas causan problemas significativos en el aeropuerto de Palma
Las tormentas severas han provocado restricciones en el espacio aéreo, afectando a miles de pasajeros que intentan regresar a casa.
Cancelaciones masivas de vuelos en Palma por mal tiempo
Las vacaciones de muchas familias se vieron interrumpidas por la cancelación de vuelos de easyJet, afectando especialmente a aquellos que regresaban al Reino Unido.
Más de 120 vuelos afectados en el aeropuerto de Palma
La combinación de tormentas y restricciones del control aéreo ha causado caos en el aeropuerto, afectando a cientos de turistas que esperaban regresar a casa.
Updated 10 days ago
Mallorca mezcla calas turquesa y acantilados dramáticos con pueblos de piedra, mercados llenos de vida y una escena gastronómica que va mucho más allá de la paella turística. Entre la Serra de Tramuntana (Patrimonio de la Humanidad), rutas ciclistas de primer nivel y atardeceres sobre el Mediterráneo, es una isla que se disfruta a cualquier ritmo.
Piérdete por callejones medievales entre patios señoriales, galerías y bares de vermut. Remata con la Catedral de La Seu y un atardecer en el Parc de la Mar.
Conduce o recorre en bus los miradores y curvas entre Deià, Valldemossa y Sóller. Es la Mallorca más cinematográfica: olivos, muros de piedra seca y mar al fondo.
Súbete al tren histórico de madera entre naranjales y montañas. Luego camina el paseo marítimo del puerto y prueba helado de cítricos local.
Explora cuevas marinas y calas escondidas en la costa sureste o norte con guía local. Elige siempre operadores que ajusten la ruta al estado del mar y lleven chalecos.
Haz una caminata temprana para evitar el calor y disfrutar de luz suave sobre los acantilados. Lleva agua, calzado con agarre y respeta los cierres por riesgo de incendio.
Mañana de casco antiguo, La Seu y un café en Santa Catalina, un barrio perfecto para picar algo. Por la tarde, visita un museo o la arquitectura modernista y termina con tapas cerca de la Plaça Major sin perder de vista tus pertenencias.
Sal temprano hacia Valldemossa y Deià, con paradas en miradores (ojo con el arcén y ciclistas). Cena en un pueblo de interior y regresa con conducción prudente en carreteras estrechas y oscuras.
Toma el tren de Sóller y pasea por la plaza antes de bajar al Port de Sóller. Si el tiempo acompaña, haz un paseo en barco corto o una ruta suave a pie por la costa.
Dedica el día a una o dos calas, llegando pronto para aparcar y evitar aglomeraciones. Nada solo con bandera adecuada y evita saltos desde rocas; por la noche, cena tranquilo en Santanyí o alrededores.
Explora un mercado local y pueblos del interior para ver la Mallorca agrícola y menos concurrida. Vuelve a Palma para un último paseo junto al mar y compra sobrasada o ensaimadas para el viaje.
Es un destino muy apto para familias: playas de aguas tranquilas en muchas bahías, paseos marítimos y buena oferta de alojamientos con servicios. La accesibilidad es buena en Palma y zonas modernas (aceras, hoteles y transporte), pero en pueblos antiguos y calas puede haber escaleras, adoquines y pendientes pronunciadas; conviene planificar con antelación.