Paraguay suele ser manejable para viajeros informados, pero la delincuencia oportunista y los robos con violencia existen, especialmente en Asunción y zonas fronterizas. Con planificación, traslados fiables y prudencia nocturna, la mayoría de visitas transcurre sin incidentes, aunque no es un destino para bajar la guardia.
Solo estimaciones. Los precios varían según la temporada, el barrio y los hábitos de gasto. Comprueba los precios actuales antes de viajar.
Conflicto armado, tensiones militares y disputas territoriales.
Riesgo basado en niveles de amenaza e incidentes recientes.
Homicidio, agresión, robo y ataques armados.
Carterismo, robos de bolso y estafas a turistas.
Solidez y estabilidad del gobierno.
Riesgo de enfermedades, calidad y disponibilidad sanitaria.
Riesgo de terremotos, inundaciones, ciclones y erupciones.
Seguridad vial, transporte y servicios de emergencia.
Acogida para viajeras solas y viajeros LGBTQ+.
Riesgo de intoxicación alimentaria y seguridad del agua del grifo.
Puntuaciones 1–10 · 10 = mejor · 1 = peor
Sin interrupciones reportadas
Sin alertas de viaje recientes para este destino
Paraguay es una sorpresa tranquila en el corazón de Sudamérica: ríos enormes, estancias rurales y un ritmo cotidiano sin prisas. Entre misiones jesuíticas, mercados de tereré y atardeceres sobre el Paraná, el país recompensa a quien viaja con curiosidad y tiempo.
Recorre la bahía al atardecer y mezcla miradores con puestos de comida callejera y tereré helado. Entra al centro histórico de día para ver el Palacio de López y plazas clásicas sin el tráfico de la tarde.
Escápate a la ciudad veraniega más famosa del país para un día de lago, cafés y arquitectura de aires europeos. Es una salida fácil desde Asunción para bajar revoluciones y comer buen asado.
Explora ruinas Patrimonio de la Humanidad con una escala humana perfecta para caminar sin prisa. La luz de la tarde realza la piedra roja y ayuda a imaginar la vida en las reducciones.
El Chaco es inmenso, caluroso y fascinante, con aves, esteros y cielos enormes. Ve con guía/operador por seguridad, logística y para maximizar avistamientos sin perderte en distancias engañosas.
Si te interesa el comercio y la energía de frontera, ven de día y con plan claro para moverte entre tiendas. Mantén el itinerario simple, evita calles solitarias y usa transporte confiable para entrar y salir.
Instálate y sal a caminar por el centro histórico durante el día, combinando plazas, arquitectura y museos pequeños. Termina en la costanera para ver el atardecer y cenar temprano en una zona con movimiento.
Dedica la mañana a mercados y cafés para probar chipa, sopa paraguaya y jugos tropicales. Por la tarde, visita barrios con oferta cultural y vuelve antes de noche si te desplazas a pie.
Haz una salida a San Bernardino o Areguá para un día de lago, miradores y artesanías. Regresa a Asunción al final de la tarde para evitar viajes nocturnos en rutas secundarias.
Viaja temprano hacia Itapúa para visitar Trinidad y Jesús de Tavarangue, idealmente con transporte coordinado. Duerme en Encarnación para disfrutar de la costanera y una cena relajada.
Aprovecha la mañana en Encarnación entre playa fluvial, costanera y cafés, o cruza con tiempo si tu plan incluye la zona del Paraná. Vuelve con margen por controles, tráfico y para evitar traslados de noche.
Para familias, Paraguay funciona bien si priorizas traslados cortos, actividades al aire libre y horarios tempranos por el calor. La accesibilidad es irregular: verás aceras rotas, pocos rebajes y transporte público poco adaptado, por lo que conviene elegir hoteles modernos y moverse en coche con conductor o taxi confiable.